¿Cuánto más necesitamos para darnos cuenta de lo evidente?
Decidimos hacerlo mal, a pesar de que vemos que no funciona. Los necios y los mediocres se confabulan para legislar, pero nuestros derechos no dependen de lo que a ellos se les ocurra, pues todo lo que se sale de la situación que ellos proponen queda al margen.
La libertad no es un estado, sino un proceso de equilibrio constante entre el individuo y su entorno, sea este social o natural. Es una estabilidad que nunca está dada; es aquella que buscamos como sociedad y que nos permite progresar como personas.
Nuestro comportamiento individualista no tiene absolutamente nada que ver con la libertad. En una sociedad de adictos a las redes sociales y a la imagen, no nos podemos considerar libres: vivimos autoengañados.
Si algo no es bueno para elevar tu mente o tu cuerpo, deja de perseguirlo. El mayor acto de venganza radica en no ser como aquel que busca perjudicarte.
Los procesos de transformación son complejos, y reducirlos no los cambia, sino que nos impide entenderlos. Sin comprensión, no se trascienden las situaciones, y estas tienden a repetirse en la historia.
Hay formas de superar ese miedo y crear lazos sólidos en cualquier momento de la vida.
Toda buena construcción necesita buenos cimientos basados en una comunidad centrada en lo que funciona, armonizando el sentido del deber con el sentido del placer, porque de esta interrelación es de donde florece lo humano.
Recuerda: el respeto no se exige, se refleja; es la raíz de toda dignidad.
GRACIAS GRACIAS GRACIAS
~ vive salvaje y libre ~
Arte: Desconocido. Todos los derechos reservados al autor. Está obra le pertenece. Dm para agregar créditos.
LA HISTORIA SE ENTIENDE