Vivimos centrados únicamente en lo que nuestros sentidos nos muestran.
Cuando nos enfocamos solo en nosotros mismos, todo se vuelve más pequeño y dejamos de ver lo que realmente importa. Debemos aprender a reconocer que no estamos solos, que nuestras palabras, decisiones y actitudes tienen un impacto mayor del que nos imaginamos.
Vivimos en un tiempo donde la mente se ha convertido en el campo de batalla. El sistema quiere tu pasión, tu creatividad, tu autenticidad, y busca que amemos nuestro trabajo. Exige que seamos flexibles, comunicativos, abiertos, y que pongamos nuestra vida emocional al servicio del rendimiento.
El problema es que esta explotación ya no se percibe como tal; se disfraza de realización personal. Nos autoexigimos hasta el borde del colapso para optimizarnos para un mercado cada vez más competitivo, creyendo que lo hacemos para conseguir nuestra propia libertad. Nos hemos vuelto empresarios de nosotros mismos, proyecto y verdugo en una sola figura.
El capitalismo ha descubierto el alma como fuerza productiva y ahora quiere sacar provecho.
Recuerda esto: Ya no nos someten con la fuerza, nos seducen con un "sí", con un "tú puedes". Este poder hacer se transforma, sin darnos cuenta, en un deber hacer.
GRACIAS GRACIAS GRACIAS
~ vive salvaje y libre ~
Arte: Desconocido. Todos los derechos reservados al autor. Está obra le pertenece. Dm para agregar créditos.
MARCA PERSONAL VACÍA